Juegos de Escape

Imagino que a estas alturas todos sabemos lo que es un juego de escape pero, aun así y para los despistados, intentaré explicarlo resumidamente. Tú y tus amigos sois encerrados, voluntariamente, en una habitación o en un circuito de habitaciones en las que encontraréis diferentes misterios para resolver mediante pruebas, la mayor parte de ellas de inteligencia. Conforme vayáis resolviendo los acertijos iréis estando más cerca de encontrar la llave que abre la puerta de vuestro encierro y, para conseguirlo, tenéis 60 minutos. Eso es, en resumidas cuentas, un juego de escape o Escape Room.

Algunos creen que el éxito de esta actividad radica en la proliferación de amantes de los juegos de rol, por eso de ponerse en otra piel y vivir una aventura siendo otra persona, sin embargo yo creo que no tiene nada que ver con eso o, al menos, no del todo. ¿Quién no ha soñado, siendo un niño o niña, convertirse en Indiana Jones, Xena la Princera Guerrera o Sherlock Holmes y vivir una de sus aventuras? En cierto modo, la habitación de escape te da la oportunidad de cumplir ese sueño infantil y, por eso, creo que el éxito de esta actividad estaba asegurado desde el principio.

De un juego minoritario a una actividad exitosa

Fue la empresa ParaPark la que los introdujo en España allá por el 2013 y, aunque tímidamente, se fueron abriendo camino en todas las ciudades españolas, poco a poco, hasta hoy, donde la proliferación es tan grande que si levantas una piedra te aparecen siete diferentes.

Los juegos de escape son el hobby de moda entre los jóvenes,  una nueva forma de coworking para empresas, un destino turístico e, incluso, una actividad perfecta para las despedidas de soltero/a. De hecho, empresas como Hot Despedidas ya incluyen esta actividad entre sus paquetes al igual que lo hacen con otras más conocidas como el Paint Ball o los karts.

Algunas empresas optan por crear diferentes historias en más de una sala con el fin de que el usuario que ya ha escapado de un juego pueda hacerlo de otro. Sin embargo, otras como este escape room en Barcelona, Juego Enigma, prefieren apostar todo a una sola carta porque son de la opinión de que al dar el 100% de sí mismos en un solo juego consiguen una calidad mayor que diversificando su trabajo.

Algunos usuarios, sin embargo, tras probar la actividad deciden no repetir. La única comunicación con el exterior suele ser un botón de pánico o un Walkie Talkie que pueden usar sólo en caso de querer abandonar el juego y esto hace que algunos jugadores se agobien y necesiten salir de la habitación lo antes posible, abandonando el juego incluso a los 10 minutos de haber iniciado la aventura.

Los precios medios de estas actividades rondan los 50 euros por sesión, lo que significa que si entras con tres o cuatro amigos (que es la media) te saldrá a unos 10 o 13 euros la partida.

Según los creadores de esta actividad, lograr escapar o no es lo de menos, lo importante es experimentar el cúmulo de sensaciones que provoca su participación, pues las emociones se ponen a flor de piel, con gritos, sirenas y luces que elevan el clima de tensión con esa necesidad de escapar de la estancia.

¿y vosotros habéis probado ya algún juego de escape¿ Contadnos vuestra experiencia.

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