Cómo desarrollar un proceso creativo

Cómo desarrollar un proceso creativo

Recientemente haciendo uso de las redes sociales me he dado cuenta del momento creativo en el que nos encontramos, ya que ha habido pocos momentos en la historia en la que ha sido tan fácil compartir una idea o diseño con un gran número de personas. Y esto es imparable, ya que cada vez son más personas las que utilizan las redes sociales para difundir sus habilidades especiales.

Esto es una de las principales ventajas que tienen las redes sociales, la divulgación y publicidad es gratuita (en algunos casos, ya que en las diferentes redes sociales existen maneras de publicitar contenidos a otros usuarios). Pero más allá de esto nos encontramos de pleno con el mundo de la creatividad.

La creatividad ha sido algo que las empresas de gran tamaño persiguen de manera reiterada a la hora de crear contenidos de marketing. Porque impactar es lo que diferencia un anuncio con éxito de otro que no. Tenemos el ejemplo de los virales, videos que cuentan algo que se difunden de manera rápida, y además permiten dar alas al ego de las agencias de publicidad.

Más allá del contenido, lo que tenemos es que un anuncio creativo es bastante difícil de conseguir, pues diseñar una broma o concepto gracioso es algo que sobre la mesa parece de una manera pero que en realidad es otra. Y esto lo saben bien aquellos que han ido a presentar un proyecto a los directivos de una empresa y lo único que han visto han sido caras de póker.

Lo más interesante de un proceso creativo es que en cada persona es diferente, y esto es fácil de gestionar cuando se trabaja solo. Pero a la hora de trabajar en equipo hay que tener en cuenta las diferentes características del equipo para ponerse de acuerdo y ponerse a crear en un momento concreto.

Pero todo se hace más fácil si existe un método o guía que nos ayude a reunir sinergias en los equipos de trabajo. Ya sabemos que no comos Leonardo Da Vinci y por tanto seguir su proceso creativo sería una locura, pero tal vez podamos dar algunos consejos consejos para establecer un método que permite organizar ideas dando rienda suelta a la creatividad, de manera que no hayan problema alguno a la hora de ponerse a crear.

Los pasos que te lleven a darle la vuelta a una idea

Uno de los primeros pasos que nunca falla es una lluvia de ideas. A la hora de realizar un proyecto busca un sitio tranquilo alejado de las distracciones, en el que puedas despejar la mente y las notificaciones no te agobien. El objetivo es que puedas dejar volar tu imaginación. Piensa en tu idea y, sobre un papel en blanco, ve anotando todas las palabras o ideas que te vengan a la mente.

Una vez que ya tengas tu listado completo, es momento de elegir la idea perfecta. Para este paso te recomiendo que no sea justo después de la lluvia de ideas, haz un paréntesis de 30 minutos (si es un poco más, mejor). Repasa el listado y anota en otro papel las palabras que creas que se acercan más a tu proyecto. De esta manera te va a quedar un listado más corto, haz otra vez este ejercicio hasta que te quedes con una sola idea, o con varias que puedas relacionar dentro de tu proyecto.

A continuación, una vez que tienes la idea, busca información en las redes sociales para ver si ya se ha llevado a cabo. Porque la realidad es que la mayoría de las ideas que tengas puede que ya se hayan llevado a la realidad, pero puedes hacerlo de una manera totalmente diferente. Esto es algo que pasa con las marcas, que hay muchas y es difícil diferenciarse, aunque siempre lo consiguen los expertos de Niko Klaus.

Una vez que la idea se ha planteado, toca clasificar y volcar toda esa información en formato digital o en papel. En el proceso de inspiración se te habrán ocurrido algunas ideas para desarrollar tu proyecto, haz un planteamiento de cada una, y complétalo con la información que hayas encontrado.

Con todo esto vas a tener todos tus planteamientos listos, compáralos con el listado de la lluvia de ideas, y el que más se asemeje es el más adecuado para usar.

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