Medidas de protección por el COVID-19

Medidas de protección por el COVID-19

La pandemia ha provocado grandes cambios en la sociedad y hoy, se extreman al máximo todas las medidas higiénicas a fin de garantizar la salud y la seguridad de la ciudadanía. Ya es posible hacer vida, casi “normal”, y digo casi, porque lo de las mascarillas, los guantes y los desinfectantes nos acompañarán durante mucho tiempo. Además, el roce con los demás se verá muy limitado. Se acabó eso de conocer a alguien en una disco y empezar a enrrollarse! Que cosas, verdad? Cada vez que entramos en algún sitio público tendremos que desinfectarnos las manos y llevar puesta la mascarilla. Habrá, por tanto, que hacerse con una bien mona, o con varias, a juego con la ropa y el resto de los complementos. Pero bromas a parte, lo cierto, es que es necesario seguir a rajatabla las medidas de seguridad impuestas por los gobiernos, tanto en la calle, como en el hogar, como en el centro de trabajo o espacios públicos.

A pesar de todas las medidas de higiene, muchas personas todavía sienten miedo a frecuentar los lugares donde se junta más gente, como las terrazas y parques. Igualmente, sienten auténtico pavor a ir a la pelu, al dentista o al fisio.

A fin de tranquilizar a todos aquellas personas que temen por seguridad a la hora de acudir a un centro de salud, hospital o consulta médica, hemos preguntado al Dr. Álvaro Colomer, director de la clínica CoolDent, por las medidas de seguridad adoptadas en su clínica en Algeciras. Para empezar, dicen, hasta el 25 de mayo no hemos podido abrir, ya que estamos en un centro comercial y hasta ese momento, tan solo atendíamos las urgencias y los casos de máxima prioridad, asegura.

La seguridad en un clínica dental

El Consejo de Dentistas de España ha dado una serie de indicaciones a fin de que las clínicas dentales tomen las medidas de seguridad adecuadas frente al Covid: cuentan con una pantalla de metacrilato en la zona de recepción, así como en el despacho y está señalizado un espacio de seguridad con una pegatina hasta la recepción. En la entrada usan hipoclorito sódico para que los pacientes pueden desinfectar sus zapatos y posteriormente, se les facilita un funda para protegerlos. También le toman la temperatura a sus pacientes con un termómetro de infrarrojos, por lo que no es necesario entrar en contacto con el mismo y les ofrecen gel hidroalcohólico para las manos.

En CoolDent, tratan de planificar todo el proceso, antes de que el paciente entre en la consulta, de modo que puedan organizar previamente todo el material e instrumental que necesitarán para cada tratamiento, evitando coger y tener a la vista todo aquello que no se vaya a necesitar. Así mismo, se prepararán los equipos de protección individual (EPIS) necesario y se colocarán.

Para evitar la contaminación cruzada, se mantendrá todo el material e instrumental guardado en los cajones, bien cerrados. Así mismo, evitan dejar la aparatología encima de los muebles, a fin de facilitar su limpieza y desinfección.

En las zonas de mayor peligro de salpicadura o aerosoles ponen un film de plástico entre paciente y paciente. Estas zonas serían la agarradera de lámpara del sillón, asa de bandeja del equipo, zona de botones del equipo, etc.

No hay que olvidar que durante los tratamientos puede producirse una difusión viral

por lo que nada más entrar el paciente, cierran la puerta. Antes de empezar cada tratamiento le ponen al paciente un babero plástico impermeable, y se se producen aerosoles, entonces les ponen una protección ocular. Previo a todo examen o tratamiento intraoral, el paciente utilizará un colutorio durante 30 segundos de peróxido de hidrógeno al 1%, povidona iodada al 0,2% o cloruro de cetilpiridinio al 0,05-0,1%, con el objeto de para bajar la carga viral. Además, usan aspiración de alto flujo, cubren con funda desechable la manguera del aspirador, y tras el el tratamiento, tiran las protecciones, el film plástico, babero, paños y demás material contaminado, dentro de un contenedor de tapa dura y apertura con pedal. Esa bolsa de deshechos, es cubierta, a su vez, por otra.

Una vez acabado el tratamiento, se limpian y desinfectan minuciosamente todas las superficies y zonas de contacto con el paciente (especial cuidado a los apoyabrazos y apoyacabeza del sillón dental, zona de escupidera, zona de aspiración, bandeja porta instrumental del sillón, asa de lámpara del sillón, botones de movimientos del sillón si son manuales, teléfono, etc.)

Como complemento a todas las medidas de protección anteriores, cuentan con 5 purificadores de Aite HEPA, carbón activo, lámapara UV e ionizador . Además, limpian el suelo de la clínica, al menos, 3 veces al día: al empezar por la mañana, al mediodía y al acabar la jornada.

Con medidas de protección como las de esta clínica, el miedo, no existe.

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